El escritor escribe sobre escribir

Si uno está atormentado no puede escribir. O al menos no debe. Lo que leerá después no será otra cosa que el tormento. De esta forma, el tormento será inmortalizado. No, uno debe esperar que el tormento pase para no escribir desde él. Hay que esperar que pase y luego escribir sobre él. Pero no desde él. O al menos eso creo.

Los amigos del delincuente emocional

Los amigos del delincuente emocional

Aunque no precisamente juntos, Mónica y Raúl estudiaron y trabajaron en el mismo lugar durante 10 años. Prueba viviente de que dos personas no tienen que ser para nada parecidas para ser muy buenos amigos. Compartidora de su merienda sin gluten en intrincados vicedecanatos, compañera en revisiones de pruebas hilarantes,  cómplice de planes futuros para quitarse el Síndrome de Estocolmo conjunto, confidente de historias apasionantes y prohibidas a la espera de taxis… ¿Qué importa que uno nunca haya ido a París si tus amigos se acuerdan de ti cuando van por primera vez?

 

El escritor escribe sobre escribir

Uno escribe y escribe y escribe hasta cansarse como un potro. Y luego viene al día siguiente más tranquilo y borra y borra y borra hasta que tan solo unas pocas frases quedan. Pero el futuro escritor no debe engañarse, no son esas pocas frases las que pavimentan su carrera: son esas horas en que escribe y escribe y escribe páginas enteras que luego borrará, cual potro que corre con el único objetivo de cansarse.

 

Conceptualizando

Delincuente emocional:

Dícese de aquel que ha decidido, tras larga y reflexiva consideración y varios años intentando fallidamente ajustarse a la sociedad, vivir de la forma que estima la mejor para su caso particular, sin ajustarse a patrones establecidos por personas diferentes a él o conceptos que considera no se aplican a su persona.

Un delincuente emocional NO es:

– alguien que roba y luego llora.

– un antisocial, un adolescente, un ermitaño, un pseudoartista, un vago o cualquier otra persona con problemas de adaptación social. La delincuencia emocional es un estado superior del hombre, no una incapacidad de adaptación.

Requisitos para la delincuencia emocional:

– Absoluto conocimiento de las reglas sociales que se ha decidido abandonar, inteligencia, madurez y valentía.

Delincuentes emocionales célebres:

– Raúl Reyes Mancebo

– El estúpido escribir

– Oliver Thomas (debutante)

(Concepto tomado de la filosofía de vida del autor de este blog)